"Ya no me gusta Queen como antes" (el final)


Muchos visitantes del blog se sintieron tocados por los últimos posts relacionados a los muchachos que de alguna u otra manera se aburrieron de Queen. Es cosa de leer los comentarios expresados en aquellos posts, donde cada uno, aparte de opinar a favor o en contra de la posición adoptada por los ex-queeneros, trató de “excusarse” (por decirlo de algún modo) de su manera de ser fanático de Queen.

En esta ocasión, Pablo_Uru nos ha enviado un post que va ligado en cierto modo al tema sensación del blog en estos días, con el cual ha querido presentar su visión u opinión sobre como somos los queeneros al momento de definirnos como fanáticos de Queen.

Puede que este post ayude para zanjar este tema que a varios les pareció un poco chocante, pero que afortunadamente y al mismo tiempo sirvió para comenzar una interesante discusión sobre la manera de ser del fan de Queen.

Sin más relleno, los dejo con el post de Pablo:

El último post publicado sobre Chris, ha iniciado una polémica que creo no se ha generado hasta ahora. Si bien han existido unos cuantos álgidos debates, citar como ejemplo el post que habló sobre Queen y las drogas, este ha sido el más polémico lejos, quizá por lo inusual que ha sido su temática.

Si bien el post habla de un tema personal entre Chris y su hartazgo por los fanáticos, ciegos seguidores de Queen, algo completamente entendible en una mente que desea ser abierta y lo más objetiva posible, el post derivó en los comentarios en un tema que se ha tocado de forma más sutil en un artículo anterior, que trataba en la forma de expresar nuestro fanatismo por parte de lo que seguimos a esta banda.

Creo que aquí esta el punto central del debate, donde debemos discernir que es lo que consideramos por fanatismo y no. Si buscamos en el diccionario podemos encontrar definiciones como esta:

1. Que defiende con apasionamiento y celo desmedido creencias u opiniones
2. Entusiasmado ciegamente por una cosa.

Considero que estas definiciones aclaran un poco el tema y nos hace diferenciar de quien es realmente un fanático o simplemente un admirador.

Para comenzar, hay que tener en cuenta que uno atraviesa diversas etapas en lo referente al seguimiento de un conjunto musical, sea cual sea. Por ejemplo, es muy distinta la visión de un chico de 15 años, que quizá recién se compró sus primeros discos con el poco dinero que pudo juntar, que la que pertenece a alguien que ya tiene una idea global de lo que es Queen dado su seguimiento desde hace varios años.

Creo que todos de alguna forma u otra, fuimos en mayor o en menor medida fanáticos, y algunos lo son hasta ahora. Es muy difícil escapar a esto cuando una banda te impacta tanto y resulta lógico que hagas lo imposible por defender lo que te gusta. Es normal que uno se tome como una ofensa propia cuando critican nuestra banda favorita, lo consideramos como una parte nuestra. Por ejemplo, cuando de forma despectiva nos dicen “su música es una basura”, y muchos ofensivos comentarios más, es normal que nos sintamos ofendidos, ya que no se están tolerando nuestras preferencias. Creo que con el paso de los años, cuando se madura, se le quita importancia a los que buscan la crítica fácil y uno los mira con cierta compasión por intolerantes que son. Es distinto el caso cuando la crítica es constructiva y respetuosa, como ser “Hot Space me parece un disco mediocre” o “existen mejores bandas que Queen”, y nosotros saltamos de inmediato diciendo “Hot Space es un discazo” o “Queen fue el mejor”. Aquí es donde surge el fanatismo, no aceptando la opinión del otro oponiéndonos completamente de forma desmedida y sin razonar demasiado.

Volviendo a las etapas que uno atraviesa en el seguimiento de esta gran banda, o cualquier otra, es normal que en el inicio la obsesión por querer acaparar todo el material posible de Queen y defender a capa y espada absolutamente todo lo relacionado con el grupo exista. Y es algo natural que ocurre en una etapa de nuestra vida, la adolescencia por ejemplo, donde el apasionamiento por cualquier cosa es algo común.


Luego, más adelante, cuando uno ya ha conseguido y conocido todo sobre Queen, se acaba la etapa más apasionada, pero quizá una de las más lindas, ya que es todo un ritual llegar a casa cuando compra un disco y se sorprende con sus increíblemente originales composiciones, escuchando algunas canciones tres o más veces por día.

Aquí es cuando uno puede tomar caminos diferentes: seguir de forma desmedida buscando cualquier material que hay en la vuelta, o sea, por ejemplo, poseer versiones de un mismo disco que difieren únicamente que una dice “made in West Germany” y la otra “made in Holland”; u obtener sólo aquel material que aporte algo nuevo, como ser un nuevo DVD, y abrirse a escuchar a otras bandas de rock, e incluso otros estilos musicales. Los dos caminos son aceptables, sólo que el primero conduce a que en su ceguera por Queen quizá se pierda la posibilidad de escuchar a excelentes músicos que por suerte hay de sobra y no alcanza una vida para conocerlos completamente.

El hecho de escuchar otro grupo o admitir otros estilos musicales, e incluso no escuchar a Queen por un prolongado tiempo, no significa que a uno le haya dejado de gustar la banda ni mucho menos, es simplemente el final de la etapa de los idealismos y apasionamiento. Uno aquí observa a Queen desde un lado más crítico y acepta que existen bandas de tan buen nivel musical que lo igualan y lo superan en algunos ámbitos. Sinceramente, creo que los votan en los rankings a mejor de lo que sea, lo único que hace es generar disputas entre seguidores de diversos grupos y no deja nada en positivo. No existe el mejor en lo artístico, sino que sólo están los que se destacan sobre el resto, y lo que integran este selecto grupo ya están en lo más alto y cada uno tiene algo distinto que aportar a la música.

Volviendo a los fanáticos, quizá no sean los que buscan hasta el cansancio adquirir una respetable colección de artículos interesantes de Queen, y cuando digo respetable me refiero, por citar algo, poseer todos sus LPs, o aquellos que dedican un poema o incluso un blog completo hacia esta banda. Estos son simplemente seguidores o admiradores, pero no significa que no dediquen su tiempo a otras actividades o hobbies. El fanático, y volvemos a la definición, es quién no admite en sus oídos a otro grupo que no sea Queen, o quién rechaza de forma tajante opiniones respetuosas contrarias, o quién vive un idealismo o una especie de amor platónico hacia la figura de Freddie, olvidándose que era un ser humano con cosas positivas y negativas, o quizá aquel que dedica su vida pensando en ellos todos los días y viviendo una realidad paralela. Aquí es donde surge lo perjudicial.

Seguramente, la etapa que estén atravesando muchos sea la que deja a un lado el idealismo por Queen, o fanatismo, pero yéndose para el otro extremo, o sea viendo sólo lo negativo, algo que es también erróneo. Es una cuestión de amor-odio, donde algo que quiero intensamente se me derrumba ante el menor obstáculo.

Aunque no comparto el hecho de cambiar de posición de forma ta

n repentina y opuesta, creo que es normal que pueda ocurrir esto cuando se le da demasiada trascendencia a una cosa. Es tanto el hartazgo, que uno se termina pasándose para el otro extremo. Es aquí donde se puede ingresar a una nueva etapa, es decir, ignorar completamente lo que para uno fue una pasión y arrancar para cualquier otro lado, o simplemente dejar por un tiempo este hobbie para volver con nuevas energías más adelante, pero viviendo este sentimiento desde otro ángulo.

Acá es cuando el seguidor ya deja a un lado las pasiones desmedidas y simplemente dedica menos tiempo a este gusto, lo que no significa que no lo disfrute como antes, sino que lo hace de forma más esporádica, quizá en menor cantidad pero en mejor calidad. Seguramente disfrute escuchar Queen II un día y luego de un mes decida escuchar The works, yendo disco por disco, poco a poco, pero disfrutando cada canción como si fuera la primera vez que la escucha. Es para mí una etapa más equilibrada, donde no existe el fanatismo ni idealismo por Queen; se disfruta más de la banda y de lo poco o mucho de lo que uno ha adquirido con los años de seguimiento y se los ve a sus integrantes desde un lado más crítico, aceptando sus errores y aciertos. Incluso algunos deciden vender artículos que no son considerados esenciales en su colección, dando a entender que su pasión desmedida ha decaído.

Creo que a esta última etapa llegamos algunos antes y otros después, pero a casi todos nos toca vivirla, y los que se pasan de un extremo al otro quizá nunca valoraron a Queen como se debe y quizá solo fue un entretenimiento que les sirvió en un momento dado. Es un hecho que es difícil reconocer algunas cosas, como ser que Queen es una banda que ha dejado de existir, que no produce nuevo material, y que este sentimiento quedara reducido simplemente a escuchar sus discos una vez cada tanto, pero no nos queda otro remedio que aceptarlas para no entrar en la ceguera o el fanatismo, que lo único que provoca son estúpidas disputas que no nos conducen a nada…

Y volviendo al post…

Creo que es bien cierto que el fanatismo o el gusto por Queen se manifiesta según nuestro nivel de madurez o según la cantidad de tiempo que llevamos siendo seguidores del grupo. A modo personal, recuerdo lo emocionado que estaba cuando mi mamá me regalo el cassette de Queen Rocks (que aún conservo) en aquella lejana navidad de 1997, año en el que comencé en este sano vicio de la Reina. Ahora si comparo la emoción que sentí con aquel regalo con el día en que me compré The Cosmos Rocks hay, como dice el título del disco, un cosmos de diferencia.

No creo que el ejemplo que acabo de dar sea como para afirmar que mi gusto por Queen ha disminuido, solamente ha cambiado (o madurado) y ya no es el mismo. Tal vez nunca lo será. Ahora soy más moderado y no necesito de una cuota diaria de Queen para sentirme un buen fan.

Bueno gente, ahora se viene el momento de expresar sus opiniones sobre el tema que nos plantea nuestro amigo Pablo, a quien agradezco profundamente el haber enviado esta excelente crónica. Me despido, queridos visitantes de EBDQ. Que tengan un placentero día.

Del archivo de EBDQ: Freddie y su lado más hogareño.

Un día como hoy: Hace 35 años, Queen sacó al mercado su segundo disco, el genial Queen II. 7 años más tarde, realizaría su tercer concierto en el estadio de Velez Sarfield en Buenos Aires, Argentina.

¿Más de Queen?: Sitio especialmente hecho para los maymaniacos, BrianMayniac’s Site.

La Reina no lo es todo: Si alguien desea saber cual es el siginificado de su nombre, puede pasar por este sitio. En mi caso me lleve una grata sorpresa.

Alan Queenero