Una atracción instantánea


Yo no sé si el destino está escrito o es algo que nosotros mismos tenemos que definir, pero nos ha pasado y muchas veces que hay cosas que circunstancialmente, casi por casualidad, conocemos y que nos atraen al instante. Basta remitirse a nuestra vida cotidiana para ver cosas que de inmediato nos atraen poderosamente. Y difícimente terminamos a renunciar a esos encantos que nos ofrece lo que nos gusta. Con Queen me pasa parecido. Hubo canciones de la Reina que a la hora de escuchar me hicieron pensar en lo maravillosa qe podía ser la música, si es que le llegamos a poner real atención a la misma. Sobre todo en épocas pasadas, porque ahora no hay mucha calidad, pero ese es otro tema.

Hace poco les hablé de las canciones que en un principio no fueron de mi agrado. Ahora quiero dar vuelta el asunto y hablar de lo contrario: de las canciones queeneras que fueron de mi inmediato gusto.

Es que imagínense: en mi ingenuidad infantil y/o adolescente, me costó asimilar canciones queeneras setenteras. Pero cuando conocí a este grupazo, el aire moderno de la Reina “ochentosa” me sedujo casi de súbito.

Mi predilección hacia este grupo la conté en extenso hace ya largo tiempo: fue en un especial queenero en un programa de televisión llamado Retro Tops. Tiempo después supe que ese especial reprodujo fielmente el VHS de Queen llamado Classic Queen. Aunque lo dieron casi entero, se saltaron algunos videos, lamentablemente. El tiempo en la televisión vale mucho.

Ya la cosa empezó bien. Les doy mi primer claro ejemplo de una canción de Queen que me gustó de inmediato: THE SHOW MUST GO ON. Les explico: ese especial empezaba con imágenes de algunos makings de videos queeneros, y como acompañamiento, se usó una versión reducida de TSMGO. La escuché y me impresionó. Era un inicio prometedor y seductor. Lo más probable es que haya pensado algo así como “esto se viene bueno”.

Y fue buenísimo.

Vi los videos de Classic Queen. Las canciones que me atrajeron fueron, en su mayoría, del Greatest Hits II. En esa ocasión, hubo una doble atracción entre la canción y el video, aunque dependiendo del track, en casos puntuales me sedujo más la canción y luego el video.

De por sí, todos esos videos me atrajeron, porque no las conocía. Pero si tuviera que hablarles de la primera canción de CQ que me gustó al instante fue ONE YEAR OF LOVE. Vaya a saber uno si fue la voz de Freddie, el saxo de Steve Gregory (el mismo del celebérrimo “Careless Whisper”, de George Michael) u otra cosa lo que me atrapó. En fin, esa creación de Deacon la encontré espectacular. El “video collage” también me atrajo. Pero más que atraerme, me sorprendió. Sobre todo, cuando Freddie besa a Debbie Ash, en lo de “I Was Born To Love You”. Entiendan, era un ignorante y de Queen no sabía nada. Bueno, casi nada.


Enérgicas y de mi gusto acelerado fueron también RADIO GA GA y I WANT IT ALL. Para el primer caso, me atrajo primero el video. Para el segundo, la canción. Viendo esos dos manjares musicales, podía suponer que lo que se venía iba a ser tan bueno como lo que ya habían visto mis ojos cafés.

Comerciales, propaganda y reanudamos el programa. Un nuevo tema se venía. Era THE MIRACLE. Es que el video resultó ser impresionante, sobre todo para mí, que jamás en mi vida lo había visto. La canción también me gustó en el instante. Sin exagerar, les digo que me encantó.

Y cerrando lo que vi en ese especial, hubo dos tracks de A KIND OF MAGIC que también fueron de aceptación rápida de mi persona: ONE VISION y WHO WANTS TO LIVE FOREVER. Si tuviese que resaltar algo de Who Wants…, lo que me sacó alguna tímida sonrisa de agrado fue la parte de los coros. Sobresaliente.

A veces, los responsables de todo esto son las “intros”. Es más, juegan un papel importantísimo a la hora de ver si nos gusta una canción o no. Los ejemplos más fieles fueron, en mi caso, THE MIRACLE, I WANT IT ALL y THE SHOW MUST GO ON. Fueron comienzos atrapantes y absorbentes que afortunadamente no decepcionaron a medida que avanzaban las canciones. Fueron canciones que me plugieron de súbito.

Tengo casos apartes, uno de ellos es A KIND OF MAGIC. Canción que ya conocía con antelación pero que, estúpidamente, no sabía que era de Queen. Sabiendo este dato, me gustó aún más. Vaya a saber uno “cómo y por qué”. El otro es PRINCES OF THE UNIVERSE. Aunque algo poco conocía de la misma por la serie de Highlander que daban en la tele. Vi el video y WOW!!!!. De lujo.

Las canciones anteriormente nombradas tenía un factor común: el Queen típico de The Works hacia adelante. ¿Qué había del Queen más pretérito?. Nada aún.


Tiempo después, seguí con esto de los videos. Para ese entonces, conocí dos nuevas canciones: INNUENDO y BREAKTHRU. Atrapantes de principio a fin, en Innuendo me gustó más la canción. Para Breakthru, el video. En ese instante, casi terminé por “endiosar” a Innuendo. Fue un hallazgo en ese entonces escuchar un tema de la calidad de Innuendo. Bendito seas.

Luego empecé con los compilados en audio. Ya escuchando Greatest Hits II, me di cuenta que esas canciones ya las había escuchado en su mayoría, todo ello, gracias al programa que ofreció Retro Tops con lo de Classic Queen.

Siguiendo con los compilados, paso al primer Greatest Hits. Obviando Bohemian Rhapsody, Another One Bites The Dust, We Will Rock You y We Are The Champions (temas que ya conocía, y que no recuerdo si me gustaron o no la primera vez que los escuché), las canciones que me gustaron de inmediato fueron sólo tres: BICYCLE RACE, SAVE ME y SOMEBODY TO LOVE. Es más, la primera canción fue un elemento delator, me explico: en los recreos del colegio, me ponía a tararear Bicycle Race, y no faltaba el compañero que me comentaba, preguntaba o hablaba del grupo. En fin.

El impacto del gusto instantáneo se plasmó aún más con el álbum Made In Heaven. Fueron 4 las canciones aceptadas con prisa: MADE IN HEAVEN, I WAS BORN TO LOVE YOU, HEAVEN FOR EVERYONE y TOO MUCH LOVE WILL KILL YOU. Sobre todo las dos primeras canciones, por lo que ya dije antes: las intros. Eran los tracks que escuchaba repetidamente cuando aún usaba la cassettera de mi extinta radio.

Ocupando mi poder de sinopsis, las otras canciones ochenteras que me gustaron en el acto fueron: SCANDAL, TEAR IT UP y PUT OUT THE FIRE, sólo por citar tres vagos ejemplos, porque ahora no recuerdo más y tampoco quiero extenderme en demasía.


Viendo que no todas las canciones ochenteras fueron de mi aprobación inmediata, menos podía esperar del Queen setentero, el del pelo largo y la onda quizás más sicodélica. Fue el tema central de un post reciente sobre las canciones que no me gustaban. Sin embargo, como se dice por ahí, “la excepción hace a la regla”. Hubo tracks de esos gloriosos años que concitaron mi atención: SHEER HEART ATTACK, FLICK OF THE WRIST, MUSTAPHA, LET ME ENTERTAIN YOU, IN THE LA

P OF THE GODS.. REVISITED, LOVE OF MY LIFE y THE FAIRY FELLER’S MASTER-STROKE fueron algunos sabrosos ejemplos.

Si tuviese que salirme brevemente del grupo en sí, postulo una canción de Freddie, en estricto rigor, un mix, que escuché y consideré claramente un tema pegajoso y más que escuchable: el No More Brothers Mix de LIVING ON MY OWN. No sé si le habrá pasado eso a ustedes.

¿Vieron?. Fueron demasiadas las canciones de la Reina que me agradaron apresuradamente. Lógicamente, no me arrepentí en ninguno de estos casos. A lo más, el arrepentimiento era cuando primero no me gustaba algo y luego sí. El caso contrario me era casi imposible de concebir.

Ahora les pregunto, para los que no leyeron los párrafos anteriores:

¿HUBO ALGUNA CANCION DE QUEEN QUE AL MOMENTO DE ESCUCHARLA, LES GUSTÓ INMEDIATAMENTE?

¿EXISTIÓ EL VIDEO QUE AL VERLO LES ATRAJO AL INSTANTE?

De eso trató el post, de lo rápido que nos pueda atraer algo. Pasa en la vida cotidiana, no sólo con la música. Seguro a ustedes les pasó lo mismo que a mí. ¿Pero con qué canciones?. No lo sé. Espero sus respuestas POR AQUÍ.

Chau gente, se despide un fanático de Queen, el grupo de la “música adictiva”.

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