Jim Hutton y su libro sobre Freddie Mercury

Aviso: hay más canciones en el reproductor. Pronto pondré más…

Es interesante, atractivo, entretenido y hasta necesario, para algunos, saber más de Queen. Y si no es de Queen, de sus integrantes. ¿Será que nos sentimos mejor si manejamos algún datito productivo sobre los “queenies”?. Puede ser.

En la búsqueda de aumentar nuestra sapiencia queenera, recurrimos a muchas fuentes: foros, blogs, portales y otras páginas nos ayudan con un salvador dato afin a nuestro grupo preferido. Aunque a veces hayan datos incorrectos en los mismos, pero eso es algo prácticamente insoslayable.

Pero hay otra fuente muy valiosa a la hora de saber más: los libros. Por supuesto. Se considera al libro un medio quizás más serio y certero en cuanto a información, en comparación, por ejemplo, a alguna bitácora queenera hecha con apuro y poco profesionalismo. Sin embargo, hay un libro queenero que produce sentimientos encontrados en los fans. Hablo de “MERCURY AND ME“.

Mercury And Me es por “obra y gracia” del señor Jim Hutton, una de las parejas oficiales que tuvo Freddie. Así y todo, son muchos los que desaprueban el libro. Razones sobran. Muchos apelan al sensacionalismo o contenido amarillista que nos ofrece este material. Y esto es más desubicado aún si nos percatamos que el aludido ya no está, y vaya a saber uno cómo hubiese reaccionado Freddie si se entera del contenido de la obra de Hutton.


El hincha típico de Freddie valora, por sobre todo, el aspecto musical del maestro. Así que es naturalmente incómodo cuando una persona, independiente si haya sido de la confianza extrema de Fred, revela cosas de carácter reservado y de una natural intimidad y privacidad, cosas que por sentido común debemos respetar.

Vaya a saber por qué pero este libro me lleva a la memoria el caso del Greatest Hits III. ¿La hago más simple?. DINERO!!!!. Es que no puedo pensar distinto.

En su tiempo, muchos criticaron, acertadamente, que el tercer Greatest Hits de la Reina era innecesario, que se hizo sólo con afanes monetarios y que no ofrecía nada del otro mundo, a lo más algunas mezclas pero lo demás era cosa conocida. Y no era lo mejor, porque supuestamente, en un GH debe ir “la crème de la crème”.

Pasa lo mismo con este libro. Por lo menos, es mi opinión. ¿Podré estar equivocado?, quizás. Es que si uno se pone a leer el testimonio de Jim, uno presume o deduce que el único afán para escribir esas cosas es simplemente generar recursos propios. No podemos negar que hay datos interesantes, pero no todo el libro es así. Quizás el agravante fue que Jim quiso homenajear, a su manera, a uno de los amores de su vida, pero la forma de hacerlo no fue la adecuada. Bonito hubiese sido hacer un compendio con grandes sucesos de la carrera de Fred. Jim seguro conocía bastantes, sobre todo en las postrimerías de la vida del oriundo de Stone Town. Pero no, se privilegió un contenido más digerible para el lector, pero con aires de morbosidad y hasta con un dejo de desubicación y falta de respeto. Para el hincha más ferviente e incondicional de Freddie, esto ya ronda en lo patético y, a su vez, lamentable. No es cosa de llegar y escribir lo que a uno se le antoje. Triste es lucrar por estas vías. La dignidad y la decencia no son palabras muy familiarizadas por algunos, como podemos ver.

Testimonio más corto de lo habitual. No sé qué opinarán ustedes sobre este suceso de Hutton.

¿Opiniones?. POR ACÁ!!!!. De ahí hablaré de una tal Mary Austin.