¿Cómo empezó todo?


Puede que a NADIE le interese cómo me empezó a gustar Queen. Dudo que la opinión que tiene de Queen este servidor le importe a alguien, pero igual escribo esto, y no sé por qué. Digamos que Queen me gusta mucho (se me nota, ¿no?), aunque no soy ningún sabelotodo y ningún vicioso empedernido de Queen, es más, hay mucha más gente sabihonda y fanática de la Reina que yo. Aviso: si eres masoquista y te quieres aburrir gratuitamente leyendo este post, estás en tu derecho. Acción:

Cuando yo era un péndex en que sólo pensaba en la “pelotita” y en el sexo opuesto (hasta el día de hoy), no estaba ni ahí con la música. Cito esto porque veo gente de 14 años o menos que le gusta mucho Queen, y eso me sorprende gratamente. Lo digo porque a esa edad la noción musical que tenía era casi nula. Lo único de música que manejaba en ese entonces era tocar el violín y la viola en un colegio de música en el que estuve 5 años.

Entonces, en mi época ya de liceo, más grandote, más maduro y con una mirada más avanzada y distina de las cosas, todo cambió, y creo que para bien. A veces uno no sabe cómo llegan las cosas…

El primer contacto que tuve con Queen fue cuando informaron en las noticias sobre la muerte de Freddie Mercury; yo tenía uso de razón para esa época, pero no cabalmente. Algo vi pero no recuerdo mucho. Unos poquitos años después, intruseando en los cassettes y CDs de un tío, encontré algo de Queen, abrí la caja del CD y venía un librito que mostraba todas las carátulas y fotos afines a Queen. En esos momentos no sabía de qué trataban las fotos pero ahora que lo sé me llamaron la atención sólo tres fotos: la carátula del álbum “Sheer Heart Attack”, una foto de “I Want To Break Free” y otra de “Radio GaGa”. Todo eso me llamó la atención, pero el gusto que tenía de Queen para ese entonces era CERO. Si se puede decir mejor, en vez de cero, “neutro”, ni fu ni fa.

Unos 6 ó 7 años después, en un canal de televisión que se transmitía en el norte de Chile, llamado TeleNorte, daban un programa que se llamaba “Retro Tops”. Claro, mostraban puras canciones de grupos retro, llámense de los sesentas, setentas, ochentas y principio de los noventa. En ese programa, creo que una o dos veces a la semana, le dedicaban un capítulo completo a un grupo legendario. Llegó el turno de Queen, y empecé a ver los videos. En ese entonces no lo sabía, pero el orden de los videos era el mismo del tracklist del álbum “Classic Queen”. Dieron videos de algunos temas que había escuchado vagamente. Ahí fue cuando, raramente, me empezó a gustar más los videos que la música. Entiéndanme que es genial cuando uno casi no había visto videos clips (sólo los videos de mi época, llámense los BackStreet Boys, las Spice Girls y blah blah) y en un santiamén ve tres videos geniales como lo son “The Miracle”, “Radio GaGa” y “Breakthru”. Vi esos videos y vaya que me gustaron, una enormidad. Claro, ver a 4 pendejos personificando a Queen, a los fans de Queen haciendo la inmortal escenas de los “clap clap” levantando los brazos y ver a un grupo tocando en un tren son cosas que dejan “plop”, como diría Condorito. Con ese pequeño detalle me fue empezando a intrigar más el grupo. Al tiempo después repitieron el programa y no me lo perdí, de hecho, lo grabé, cuando en esos años se usaba el VHS o videograbadora para grabar los videos pulsando el “REC”. Qué tiempos esos. Hasta el día de hoy conservo esos videos como una joyita del archivo en mi casa. Y cuando vi el video de “Bohemian Rhapsody” por primera vez, francamente, lo encontré chocante. La típica imagen que se tiene de Freddie cuando uno no conoce el grupo Queen es de su época ochentera, cuando tenía el pelo corto y su clásico mostacho, algo así como en la época de “A Kind Of Magic”. Y como esa era mi imagen de él, o sea, imagínense lo que fue ver a Freddie tocando el piano con una melena y un maquillaje horrendo (eso fue lo que pensé entonces). Esa fue una de las tantas cosas de Queen que me llamaron la atención.

Tiempo después, aún en mi enseñanza media, aumentó mi gusto hacia la Reina. Fue cuando a un compañero le pedí el “Greatest Hits III”, álbum que dicen los más puristas que es un pobre recurso comercial y, por lo tanto, una mierda de álbum. Pero a pesar de eso fue el primero que escuché, y así y todo, me gustó. Después, dándose una suerte de lógica, escuché los otros dos grandes compilados: los Greatest Hits I y II. Si en esos años tendría que haber elegido cuál era mejor entre los tres, lejos me hubiera quedado con la opción de los Greatest Hits II, predilección que mantengo hasta el día de hoy. Ese fue mi primer cassette original y de ahí vino el resto de la inversión en CDs… CDs que ya ni tengo porque me deshice estúpidamente de casi todos ellos. Hasta tuve que trabajar para comprármelos, porque no soy de esos que les gusta andar pidiéndole a los viejos, prefiero ganarme las cosas yo solo, siempre me gusto ser independiente desde chico.

Para ese entonces, ya conocía hartos temas de Queen, pero no todos. Escuchando el Greatest Hits II, me sorprendí cuando escuché “A Kind Of Magic” o “Under Pressure”, y esos temas ya los había escuchado antes en las radios, pero no sabía que eran de ellos.

En esos años en que los pendrives o mp3 no existían y tenía que escuchar mi música en cassettes con el típico personal stereo de la época, sacando el lápiz para dar vuelta el “caset” y ahorrarte el consumo de las pilas, Queen fue un partícipe fiel a la hora de escuchar música, y de hecho, estoy orgulloso de ello.

Después correspondía escuchar el trabajo restante de la banda. En un día de arduo estudio, de madrugada, la casualidad me llevó a que un amigo me dijera que tenía un cassette de Queen, no le creí y le dije que le pusiera “play”, le aplicó y al escuchar el primer tema yo dije “guau” de inmediato. El tema que me llamó gratamente la atención de forma súbita era “Made In Heaven”, y era el primer tema del tracklist de ese cassette, que resultaba ser, claro, un cassette con los temas del álbum “Made In Heaven” (el tema “It’s A Beautiful Day, no me pregunten por qué, no estaba ahí en el k-set). Y seguí escuchando el resto y vaya vaya que me gustó. Otro punto para Queen.

Días después le pedí prestado a un conocido el álbum “Innuendo”, que lo tenía original en un CD. Tremenda obra esa, otro dedo para arriba para la Reina. Y con eso me fui interiorizando definitivamente con la obra de Mercury y compañía.

Ya calificado como un queenero consumado, ahora podía decir cuáles eran mis álbumes preferidos, después de haberlos escuchado todos. Cosa personal, pero si me dieran elegir ahora cuál es la época dorada de la Reina, lejos diría que su época setentera. Si lo dijera resumidamente, me gustan mucho los primeros 4 álbumes de Queen; no es que reniegue de los demás, pero

los primeros trabajos de Queen, sobre todo Queen II y A Night At The Opera, son un manjar para los oídos, aunque suena algo exagerado decirlo. Esa época de los súbditos chascones de la Reina fue la crème de la crème, sin dudas, sólo una cosa de gusto personal. En los años posteriores Queen sacó unos muy buenos temas, sobre todo en los álbumes The Miracle e Innuendo, y eso también me gusta mucho. Resumen, los extremos en la carrera de la Reina (inicio y fin) son las épocas más atrayentes para mí.

Estoy acostumbrado que me miren de otra forma sólo por que me gusta Queen, porque la moda ahora (o estar a tono) es escuchar la música que vende, por más que sea una basura comercial o una franca y auténtica bajeza, no sé si les pasa a ustedes, pero es lo que me pasa. Así y todo, Queen tiene sus temas freak, pero no son malos. Pueden que sean hasta “simpáticos”. “Mustapha”, “Delilah” y “Lazing On A Sunday Afternoon” son un ejemplo de lo que hablo (sólo Freddie podía dedicarle un tema a un… gato, aunque en ese caso, tenía los nombres de sus gatos para el nombre de otra canción: Tiffany, Romeo, Miko, Oscar, Lily, Goliat o Dorothy).

Hasta el día de hoy los escucho, aunque no como antes. Me explico: cuando tenía pocos discos de Queen, todos los días los escuchaba sin parar y no me aburría de aquello, y podrán entender que a mi familia o gente que estaba conmigo en ese entonces no les gustaba para nada que yo escuchara lo mismo todos los días. Sin querer capacito que les haya un creado un trauma psicótico con eso, pero como dijo el Chavo, “fue sin querer queriendo”. No sé si se puede hablar de crisis pero la cosa era tediosamente exagerada. Ahora mi repertorio musical es netamente retro o clásico, como le quieran llamar. Si antes me cerraba mucho a Queen, ahora soy más tolerante a la hora de escuchar muchas cosas; es más, puedo decir que mis gustos son variados y versátiles, de todo un poco, pero sin dejar de escuchar la música de culto, que claramente es mi fuerte. Eso sí, cuando se trata de debatir de música (lo mismo pasa con la contingencia política y el fútbol, armándose acaloradas discusiones) siempre trato de agrandar a Queen cuando se trata de defenderlos y es cuando la inspiración en la oratoria me posee y no acepto que me digan que el grupo es malo o del montón.

Bueno, me gusta Queen y dudo que renuncie a eso, pero también deben haber algunas razones por las que Queen es para mí un grupazo. Los 4 integrantes de Queen, Deacon, May, Mercury y Taylor tenían su mística y, con sus distintas personalidades y maneras de ser, eran algo así como una especie de ídolos para nosotros los queeneros, a muchos les produce un encanto, si se puede llamar así. Muchos prefieron más a Taylor que al resto, algunos eligen al introvertido Deacon y otros prefieren al chascón y virtuoso May. Lo que es yo, si tuviera que elegir, me quedo lejos con Deacon y Mercury. Maestros los dos. “Teilor” y “Mei” también, masters, genios, pero con John y Freddie pasa algo especial, con Deacon, seguramente, porque me identifico con su personalidad. Lo de Freddie es más entendible.


¿Y por qué es entendible?. Es un pensamiento típico el que tengo yo. Como sabemos, Freddie murió hace más de 15 años, y cuando uno lo ve en los videos clips y en los conciertos y ve a Freddie lleno de vida y uno sabe que el tipo murió joven y todo, uno dice cómo se fue a morir. Eso me pasa cuando veo los videos y cuando escucho las canciones. Ahí es cuando digo, y perdonando la expresión: “cómo fue a morirse el conchesumare”. Ese “apelativo” lo uso bajo ciertas circunstancias, por ejemplo, cuando veo alguna obra maestra o cuando estoy enojado o alguna otra cosa. Por ejemplo, cuando uno ve a Rafael Nadal en la arcilla y llega a unas pelotas imposibles y mete unos passing shots de aquellos y ahí es cuando digo :”puta el conch… pa ueno”. Un ídolo de la defensa en el tenis. Perdón por salirme del tema…

Mención especial es para “Goin’ Back”. Me gusta mucho esa canción, pero por la cresta que me da pena cuando la escucho. Ese es un claro ejemplo de lo que hablé recién. O cuando, en el mismo año de su muerte, y sabiendo que estaba en los últimos días de su vida, igual hace una serie de videos para el álbum “Innuendo”, aún con su estado físico deplorable pero con una amor a la música envidiable, con vestuario especial para el momento y con una iluminación y maquillajes acordes para que no afectaran su alicaída salud. O ayudando a crear un tema profético que anunciaba el fin pero que el espectáculo debía continuar. Master, pasó al olimpo con eso.

No falta el que me dice que cómo lo puedo encontrar ídolo, conociendo su ambigüedad sexual. Vaya, ese debe ser el tercer argumento más tarado de la historia para decir que no puedes tener de ídolo a alguien sólo por ser homosexual. Me acostumbré a que me digan eso. Claro, Freddie fue un maestro, independiente que haya sido “joto”, tóxico y lo demás, eso a mí no me interesa ni siquiera un poco. En el ámbito netamente musical, como cantante, músico, compositor y rockstar en escena, el tipo era insuperable. Fue poco precavido, pero el hombre vivió su vida y la pasó de lujo, de eso podemos estar seguros, y capaz que no se haya arrepentido de todo lo que hizo en vida, de todos sus excesos. Lo mismo dijo George Best (ex futbolista norirlandés famoso por su pinta… decían incluso que era “el quinto Beatle”) cuando murió hace unos años, relativamente joven, por culpa de sus excesos de juventud con el copete. Y en sus últimos instantes, dijo que no se arrepentía de nada de lo que había hecho. Firme con su opción hasta el final. Por eso Freddie, en sus frases célebres, dijo que no le interesaba vivir hartos años si la idea era pasarlo bien.


Pasa con los grandes artistas que mueren jóvenes, o en su defecto, fallecen de repente, inesperadamente. Y ahí es cuando uno a veces no concibe que la persona en cuestión murió hace ya tiempo, y uno lo escucha y le da una sensación de pena. A muchos les debió pasar eso con John Lennon. En el ámbito chilensis, con el “Gato” Alquinta cuando se ahogó en la playa.

Ahora es cuando digo qué hubiera pasado si no me ocurriera lo que me pasó, eso de los “Retro Tops” y lo demás. Claro, seguramente mis gustos musicales se hubieran concitado en Los Beatles, The Who, Scorpions, Deep Purple, Led Zeppelín, Pink Floyd (en todo caso, esos grupos me gustan y mucho). O, en su defecto la música moderna me hubiera absorbido y me hubiera sumado al montón, escuchando su reggaeton (¿se escribe reggeton o reggaeton?), inspirándome en el perreo chacalonero o coreando los “temones” de Daddy Yankee, Don Omar o Wisin y Yandel, por darles algunos nombres. De hecho, este blog no hubiera existido.

Y lo otro. Lo bonito de todo esto es qu

e todos los días nos vamos enterando de cosas de Queen, a lo mejor de datos mínimos, pero para los que nos gusta Queen, son muy útiles. Datos quizás tan nimios como que Roger Taylor tuvo alguna vez el pelo verde por culpa de un accidente en el ’79 y muchos pero muuuuchos otros datos que ustedes no saben y que yo no sé. Y la otra incógnita es que, a pesar de que algunos dicen haber escuchado todos los temas de Queen, puede que no sea así. Ya quisiera yo que alguien me haya dicho si escuchó “Assassin” o “Face It Alone”. Sueño con que en alguna ocasión, si es que Queen saca un trabajo inédito, salgan esos 2 temas íntegramente.

Tenía pensado hace un tiempo escribir todo esto que se me hizo extenso, de hecho, en mi bitácora personal (un blog que tenía antes de éste) siempre me venía el espíritu santo y me ponía a escribir cosas en extenso. Ahora puedo decir que me pasó lo mismo.

Cuídense y gracias por pasar por el blog. Se les agradece un montón… y perdonen los descargos.