El Blog de Queen

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El sitio de Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon

Desde el blog

Mi experiencia con Q+PR en Chile (o ¿cómo está el hueveo?)


Buenas noches, muchachos. Desde el martes que no escribía algún post de mi propiedad, así que tengo que reivindicarme de alguna manera con ustedes. Lo que me queda por hacer, y casi por obligación, es hablar de mi experiencia personal el día 19 de noviembre. El infartante y glorioso miércoles 19 de noviembre de 2008. Día inolvidable para los chilenos que vimos tan de cerca a Queen + Paul Rodgers.

No nos podemos quejar con la estadía de los abuelos del rock. En efecto, llegaron el domingo y se fueron ayer jueves en la tarde para tocar hoy en la Argentina. Muchos tuvieron la suerte de ir muy seguido al Hyatt santiaguino. Conseguir autógrafos, tocar a los maestros, tomarse fotos, en fin, los sucesos de alegría vividos en el hotel y sus afueras son de esos momentos que los queeneros afortunados no olvidarán. Para muchos, estos días resultaron ser los mejores de sus respectivas vidas.

Yo no tuve esa suerte: apenas tuve algo más de 24 horas en Santiago. De hecho, si no hubiera sido por el factor tiempo y mis dolores de cabeza que aún persisten (me estoy asustando), habría estado mucho más tiempo en la capital, aunque sea para ir un día al hotel o para conocer a los muchos queeneros que me faltó por saludar. Eso siempre me dejó intranquilo y disconforme.

Llego volando a Santiago a las 11 de la mañana del mismo miércoles con mi agradable acompañante de turno. Bajamos y encontramos locomoción barata que nos llevó al Metro. En ese instante, ya se formó el primer grupo de unas 7 personas, todos queeneros. Con excepción de mi compañera de ruta, todos éramos hombres. 3 de ellos eran hermanos argentinos que seguramente vieron el concierto hoy también. En ese instante recibí un poster con la imagen clásica de Mick Rock, a lo Queen II (muchas gracias, Bruno, un sabihondo por excelencia) y mi camiseta alusiva a nuestra comunidad, y todos en la calle nos miraban con ese atuendo, pensando que éramos algo así como bichos raros y adherentes del ridículo. Ya hace bastante tiempo que dejé de pensar en la opinión de los demás.

Fuimos a comer, pasó rápidamente el tiempo, el grupo (la mayoría, gente de la comunidad de Queenero.com) creció a unas 20 personas o más y tomamos locomoción directa al estadio. El calor era insoportable, en el exterior del estadio se vendía mucho souvenir queenero, como credenciales, banderas, cintillos y demases, pero lo que más necesitábamos (el líquido) no estaba. Llegó horas después.


El concierto empezaba a las 9 de la noche, y las puertas del estadio abrieron dos horas y media antes. Como el grupo llegó con demasiada anticipación, había que acortar el tiempo. Conocimos a más amigos queeneros de la red, esos mismos que chatean con nosotros a diario. Fue muy rica la sensación de sentirse cerca de gente que a lo mejor no veremos nunca más, pero con la cual se formaron nexos inmediatos y muy lindos. Algunos me felicitaron por el blog (gracias, muchachos), otros me reconocieron por el nick en la manga izquierda de mi camiseta, en fin, la ocasión se hizo propicia para que muchos entabláramos conexiones espontáneas y más que agradables.

El estadio estaba a punto de abrir, y en ese instante se pudo divisar a May y Taylor. Algunos ya los habían visto en el hotel, pero al menos mi impresión fue de mucho agrado y regocijo cuando veía que Roger seguía con la costumbre de usar sus gafas oscuras y que Brian captaba los aplausos de los fans que seguían deshidratándose por culpa del maldito calor. Era la primera vez que veía a esos verdaderos monstruos en vivo. La emoción brotó en el acto, no me la podía creer.

Entramos. Más gente por conocer y la espera que se hacía desesperante, más aún cuando en vez de poner música queenera de fondo (era lo más lógico, supongo), tocaban temas algo cincuenteros, onda Elvis Presley, por ejemplo. Lo más cercano a la Reina que tocaron en la previa fue Jailhouse Rock y Hello Mary Lou.

Y empezó el concierto: mis primeros momentos gratos fueron al ver el escenario con esos tremendos efectos en la pantalla y la fortuna divina de tener a mi lado a mi socia de viaje las más de 2 horas que duró el concierto. Bendito momento.


El tracklist era predecible, al menos, para los que seguimos insistentemente las listas de los conciertos europeos, así que suponía cuando se venía determinada canción. Pero lo que nadie esperaba se vino antes de que May empezara con Love Of My Life. Brian siempre ha tenido una correcta forma de pronunciar el español, pero acá hizo gala de ese atributo:

“Ah, mis amigos. Finalmente, finalmente estamos aquí, en Chile…
Buenas noches a mis viejos amigos, emmm.. buenas noches mis nuevos amigos, nuestros…ehm… nuestros… mi español es un poquito… hay un hombre afuera, hay un hombre que me ha dicho cuando en Chile es necesario… a decir , ¿cómo esta el hueveo, Chile?. ¿CÓMO ESTÁ EL HUEVEO CHILE??. Pero pienso que es un hombre muy malo… entonces, no voy a decirlo.”

“Quieren cantar???. Vamos a cantar… para nuestro amigo, Freddie Mercury.”

Y el público fue el perfecto cómplice para celebrarle esa jugarreta inesperada al Dr. May. Cantamos LOMO y May seguía jugando con nuestro idioma. “Estupendo” fue lo que dijo mientras cantábamos ese hit mercuriano. Ese fue uno de los momentos más agradables y divertidos de toda la noche.

De ahí vino el momento en que Roger se acercó con todo su equipamiento al público: se veía ’39, además de su clásico “drum solo” y I’m In Love With My Car.

May terminaba su solo de guitarra y se vino la emoción: era el turno de Bijou. Seguro que en muchos brotaron las lágrimas con la aparición gráfica del Sr. Mercury. Y lo otro que me gustó: Radio Ga Ga. La típica escenita de los brazos que siempre vi en el video fue la misma que pudimos copiar en el público. Suceso mágico y que todos disfrutamos al unísono. Y Crazy Little Thing Called Love también. Al vociferar Ready Freddie!! casi al final de la canción, el estadio explotó por un brevísimo momento. Al bigotudo aún se le echa de menos.

Luego vino TSMGO y el clásico Bohemian Rhapsody, con una inperpretación de Freddie en vivo. Momento perfecto, ideal decorado para engrandecer aún más la noche y para alzar el delirio de los fans que estábamos repletando el estadio. Se vino un pequeño break que desesperó a algunos desinformados y se terminó con los mismos temas de siempre. ¿Lo destacado?. El gesto patriota de May con su camiseta chilena. Quizás esa era la sorpresa de la cual hablaba Brian en la conferencia que dio en el Hyatt días atrás.


Sonó God Save The Queen y final de la historia. Se acercaron los seis componentes y
se despidieron del público, aunque antes de ello, Roger lanzó sus baquetas. Lo que más me frustra es que estuve realmente cerca de atajar una de esas joyitas. En ese caso, el concierto para mí hubiese sido perfecto, realmente estuve cerca. Me faltó un estirón más grande y algo más de valentía para esforzarme más. De hecho, sólo por eso salí algo disconforme del concierto, porque en lo netamente musical, Queen + PR estuvo de maravillas.

Cierto es que la prensa fue algo déspota con los veteranos, recalcando las pifias mínimas que hubo, silbidos que en el Vip casi ni se escucharon. Hay oportunidades en que la prensa nacional recurre a auspiciar lo negativo de las cosas, descartando de plano lo positivo de los sucesos informados. Esa escuela de la mala onda y el pesimismo debe tener varios adeptos en el periodismo criollo. Me lo temo.

Salimos dichosos de esa gran noche en el estadio, pero los panoramas no terminaron. Se entregó un vinilo de ANATO edición peruana a Pílsener, el ganador de la trivia del foro, y después de ello, nos fuimos a un evento exclusivo para la gente de nuestra comunidad. Comunidad que, a pesar de llevar poquísimo tiempo, ya pasó a ser la más potente de Chile queeneramente hablando, con una proyección que entusiasma y con personas que se encargan de trabajar a full para que todo salga bien. Todo ello es aplaudible.

La micro iba repletísima. Llena de gente con buen gusto. Bajamos y empezamos a celebrar, pero desafortunadamente el DJ del pub que nos recibión no fue muy atinado a la hora de poner música. Poco Queen y muchas canciones de otros grupos. Nos tuvimos que ir y fuimos a un segundo pub, y en ese instante, cada uno de los queeneros se presentó correctamente para darnos a conocer. Siguió la conversación hasta las 5 y media de la mañana. Hasta las 6 esperábamos que abriera el Metro y a esa hora el grupo, lamentablemente, se fue disolviendo. Y mis neuronas tambien (algo de alcohol ya tenía en mi organismo, pero aún me acuerdo de todo).

El resto ya era deprimente. Todos despidiéndonos, quizás para no vernos jamás. El grupo se extinguía y yo no tenía ganas de venirme. Al aeropuerto llegúe 3 horas antes del vuelo. Dormí algo, me encontré con los 3 hermanos argentinos que vi a mi llegada, me despedí cordialmente de ellos (jeje, también me felicitaron por el blog) y subí al elemento volador con mi cómplice de aventuras. Nos mirábamos tristes y algo desolados. El día fue intenso: calor, dolor de piernas extremo, emociones, felicidad, gozo y un cúmulo de sensaciones algo indescriptibles. Llegamos a nuestro destino de origen, en un ambiente muy lejano al vivido hasta hace unas horas atrás. Se me hace muy nostálgico todo, es que como que nunca hubiese querido que terminara este momento. Claramente fueron mis mejores días del último tiempo, esto fue impagable, notable, ya ni sé qué decir. Esperé tanto tiempo esto, como buen fanático vicioso, como idólatra de ese “alucinógeno sano” que llamamos Queen y que nos ha cambiado la vida a varios. Yo que nunca me imaginé en un evento de esta magnitud… wow, podré contarle a mi descendencia, si es que no me voy anticipadamente, que hace 2 días disfruté con los mismos que hicieron que mis oídos percibieran un manjar musical que fue, es y será la Reina.

¿Qué me resta?. Agradecer a la vida y su destino por permitirme conocer a Queen, su música y permitirme ver lo que queda de ellos en vivo. También agradezco a todos los muchachos queeneros que conocí el miércoles, muy buena onda todos, se gestaron afectos muy entrañables, los echaré de menos, camaradas.

PD 1: Las fotos de este post son de los foros de Queenero.com, cortesía de Maximus Decimus, Alvarado, su hermana Nicole y una amiga.

PD 2: Una auténtica falta de respeto lo del Canal 13 argentino. No pasó nada al final con lo de Q+PR en Argentina, una pena. Por mientras les tengo más links, provistos por malhestick en los foros de Queenero.com:

Perfil.com
Quilmes Presente
Río Negro Online

PD 3: Reconozco. Paul Rodgers fue más de lo que pensé. De verdad es un crá. Todos mis respetos para el ex Free.

PD 4: En Argentina, Q+PR fue furor. Los queenies usando las camisetas de la selección, tocando Under Pressure y May con su respetable español. Sensacionales los veteranos.

Del archivo de EBDQ: para muchos sigue siendo un ausente. ¿Estará en Australia, como han dicho muchos?

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